
Ella habita desde siempre en mí,
como un viento necesario al velero,
como luz que olvidó las sombras,
En su redondo sueño me contiene,
patria grande que de estrellas me iluminas.
Con canciones de celestes y blancos,
vestiste mi alma en tu ancho suelo
generoso sin muros ni fronteras,
y en el lenguaje latino late tu arroyo
corriendo en mi sangre argentina.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Porque eres parte de la historia de tu pueblo,porque la indiferencia no permite crecer, te agradezco tus comentarios.