
" Desde el brillo de una estrella aun ven
espinas en los rostros de los niños "
Un día de marzo sigue colgando
como puñal hiriente en la memoria.
Dibuja en la pared del recuerdo
pinceladas rojas de sangre.
Un día cualquiera
mucho antes , de ese marzo
un cielo confundido
vio extender
las alas de un cóndor desconocido.
Aturdido el cielo
por esos aleteos de fusiles
sintió que la libertad
quedó con sus alas rotas .
Y el cielo de Rubén , Daniel y Juan,
soltando alboradas de ideales,
arriando en el aire barriletes de ilusiones,
inventando cántaros
para saciar la sed de los pobres,
se hundió en la sombra larga de la muerte.
Llega el viento
trayendo los espejos de su lucha
y los espejos aún reflejan
ilusiones heridas sin cicatrizar.
Ellos que sembraron sueños
más posibles que las utopías,
desde el brillo de una estrella
aun ven espinas en los rostros de los niños
tiritando bajo un puente,
barajando en el aire pelotitas ,
en cualquier semáforo
de cualquier ciudad .
Stella Maris Taboro

















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